Cuando aprender menos es más

Todos hemos pasado por lo mismo. Encontramos una escuela que nos gusta, un sistema que nos satisface, pero luego sucede… Nos sentimos insatisfechos… y aquí vamos… buscando esa sensación como animales hambrientos. Nos movemos de lugar.

Las razones son muchas, y son diferentes para cada cual. Pero una de las más comunes, es cuando buscamos sentirnos “entretenidos”.

Queremos una técnica nueva, si es posible en cada clase. Eso de repetir lo mismo, para qué? Si ya eso lo discutimos la clase pasada!

El problema con esto es que la persona promedio no entiende como nuestro cerebro funciona. Esta no entiende que en el momento de la crisis, aquella cosa que más hayamos repetido es lo que va a salir a flote.

Pero si vivimos entrenando una técnica nueva cada día, hallaremos profundidad en ella? Lo dudo mucho.

Es aquí donde tenemos que evaluarnos y nuevamente decidir que es lo que andamos buscando. Entretenimiento o capacitación?

No hay ningún problema con escoger la primera, pero entonces debemos ser honestos y ajustar nuestras expectativas. No está mal entrenar a nivel recreacional , pero es muy peligroso querer elegir este camino y a la vez desear ser efectivos hablando de defensa personal. Lo lamento amigos pero esto simplemente NO ES REAL.

Ya lo dice el antiguo proverbio: “La repetición es la clave de la perfección” Asumo que es por esto que el famoso actor Bruce Lee decía: ” Le temo más a un hombre que ha practicado la misma patada mil veces que aquel que practica mil patadas distintas una sola vez.

En este camino hay de todo. Los ilusos que se creen lo que ven en las películas, los que se recrean y los que entrenan seriamente. Estos últimos se vuelven maestros de sus emociones. Son calculadores y objetivos sobre sus resultados. El enfoque? Sobrevivir, no entretenerse.

En cuanto a mi que diré? Para entretenerme, dame cine, música, baile o cualquier otra cosa. Soy bueno en eso también. Pero para sobrevivir, al igual que un recién nacido, dame lo que realmente necesite y no lo que mis emociones me reclamen.